
Jueves 29 de Octubre, San Fernando de Henares, (Madrid) 12:30 p.m. así es como empiezan muchas películas americanas, pero no es el caso, aunque ya puestos, aquí va el guión con el reparto de actores.
Visita a una empresa de ingeniería (bastante puntera por cierto) en el Polígono de San Fernando con mi compañero Luis, el ingeniero y yo Javier, el vendedor; lo que antes era el viajante de toda la vida; ahora nos han subido de categoría y nos llaman key account manager o senior account manager… qué horterada, con lo chulo que es eso de vendedor.
La visita ha ido bien, seguramente hasta venderemos, reconozco que el mérito ha sido de mi compañero que les ha pegado una chapa durísima, pero ellos muy profesionales ha aguantado sin pestañear, sin movérseles un músculo de la cara, como cuando a Zubi le tiraban penaltys, igual.
Pues eso, hay que celebrarlo, vamos a tomar un café a un bar por ahí cerca. Los bares de polígono sólo tienen ventajas, tomas el pulso de la economía, los precios son muy económicos, las raciones de tortilla son eso raciones y no otra cosa y en concreto en este garito estaba de muerte. Yo probé un poco de la de mi compañero, parecía mal él había hecho casi todo el esfuerzo. La sorpresa, un cartelón impreso en casa en folio, “Menú antocrisis + café 5,50 €”
La partida está complicada y aquí cada uno hace lo que puede, la gente se esfuerza por aguantar y a su vez, por qué no decirlo, por ayudar a los demás, porque estos precios tienen más de obra social que de empresa. Eso me lleva a pensar que desde luego no hay nada como la iniciativa privada para remontar un momento tan difícil como este.
Por cierto, ahora… “sólo” me queda vender el proyecto. ¡Qué bien me vendría para cerrar el año!



